
Por P. F. Ramiro Fasano.
El ejercicio físico es una excelente herramienta para poder controlar la diabetes Tipo 2. Este tipo de enfermedad impide que la glucosa, a través de la insulina (hormona producida por el páncreas que actúa como una "llave" para entrar en las células), no llegue a a las células por culpa de los lípidos (o simplemente grasas) que "tapan" la entrada para poder depositarla allí. La actividad física favorece a la disminución de tejido adiposo en el cuerpo y así facilitarle el trabajo a la insulina para poder depositar la glucosa en las células y generar energía.
En la diabetes de tipo 1 el que la padece no genera insulina por eso se lo denomina "insulino-dependiente" y se la tiene que inyectar y medir los niveles de glucosa en sangre en distintos momentos del día, lo que no quiere decir que no tiene que realizar actividad física. El ejercicio moderado, sirve para ayudar a controlar la cantidad de glicemia (azúcar en sangre) llegando incluso a disminuir la cantidad requerida, al igual que quemar el exceso de calorías y de grasa para lograr un peso saludable.
Se recomienda que cuando realicen ejercicios llevar algún alimento que contenga carbohidratos, como las frutas, para evitar una hipoglucemia (descenso de azúcar en sangre). También, medir la glicemia antes y después de realizar ejercicio para evitar un descenso brusco mientras nos entrenamos.
Recomiendo llevan algún distintivo o muñequera que identifique que es diabético por si alguna vez sufre alguna hipoglucemia inesperada.
Tampoco podemos olvidar una dieta equilibrada diseñada por un nutricionista para las dos tipos de Diabetes y controlar mejor los niveles de glicemia.
RECUERDE SIEMPRE REALIZAR EJERCICIOS BAJO PRESCRIPCION MÉDICA.
Fuente Consultada:
· “Fisiología del esfuerzo y del deporte” Jack H. Wilmore y David L. Costill.
Editorial: “Paidostribo”.